
Fue el peor equipo del torneo el que vino a poner un alto a la desenfrenada temporada que realizaba el América, que vino a toparse con un muro, en el escenario menos pensado para ello
Las Águilas habían venido librando jornada a jornada verdaderas pruebas de fuego que consolidaban su buen paso como una realidad y no como una simple rachita, así que Querétaro se presentaba como un buen cheque al portador para que los de Coapa se sirvieran con la cuchara grande y pudieran repetir una de esas actuaciones donde avasallaban a su rival con goleada.
Pero está claro que el famoso lugar común de que en el balompié nada está escrito tiene algo de razón, al apenas rescatar un empate por las opciones que creó el rival.
Y por si el golpe al orgullo que provocó para los americanistas el empate ante los Gallos Blancos no fuera grande, ahí está el dato de que fue precisamente uno de los grandes símbolos del club amarillo de la historia, Carlos Reinoso, quien se convirtió en el artífice de esta lección de humildad para los amarillos.
Reinoso supo armar un muro con el cascajo con el que está compuesta su escuadra, por mucho, la más humilde en cuanto a nómina del balompié mexicano. A los Gallos Blancos les importó poco el discurso romántico de que es el local el que debe salir a proponer el encuentro y, por el contrario, con las llamas del descenso quemándoles los talones, se olvidaron de todas las formas y decidieron echarse atrás, apretar al América desde apenas cruzada mitad de cancha y cerrar así cualquier ventila para que las Águilas pudieran replegarse en unos cuantos toques para colocarse en zona de gol.
La encerrona queretana obligó al América a conducir el balón de más, a circularlo por mucho más espacios y eso es algo que atentó justo con la manera en que venían desarrollando su futbol.
Daniel Montenegro limitó su aportación en el encuentro a un par de disparos de larga distancia que no pasaron de generar alarido en la tribuna. Otros, como Enrique Esqueda y Ángel Reyna, que eran las piezas medias del engranaje para el contragolpe mortal, tampoco estuvieron en su tarde y terminaron cediendo ante la brava y ordenada marca de los Gallos Blancos.
Durante los últimos diez minutos del encuentro, Querétaro se dio cuenta que podía hacer algo más, que el América que se paró en La Corregidora no era ni la mitad del temible equipo que venía rompiendo la Liga y lo metieron en un verdadero aprieto apedreándole el rancho, yéndose a la yugular de su rival y cerca estuvieron de conseguirlo, pero un remate de Vila se fue a estrellar el travesaño, robándole la gloria a los humildes Gallos.
Hoy, el ego del América está lastimado y, cosas del futbol, su máxima figura histórica, el más americanista de los americanistas, Carlos Reinoso, lo sigue festejando, por el bien de su equipo, que libró esta encomienda.
Justifica empate
El técnico del América, Jesús Ramírez, comentó ayer que en el empate a cero goles con el Querétaro, a su equipo le faltó precisión y se vio afectado un poco por el encuentro que tuvo a media semana ante las Chivas del Guadalajara en Kansas City, mismo que perdieron 1-2.
“Nos faltó precisión”, dijo en respuesta a la falta de gol en esta ocasión, ante el equipo más débil del torneo. “El viaje a mitad de semana nos afectó un poquito y las condiciones de la cancha no fueron las idóneas”, agregó en la conferencia de prensa, en el Estadio La Corregidora.
El estratega tenía prevista esta actuación, la cual el capitán Pavel Pardo calificó de “mala actuación, porque no jugamos como lo veníamos haciendo”.
Ramírez indicó que “sabíamos que el partido se iba a tornar así, nos faltó la precisión de otros partidos, (la actuación) estaba dentro de los planes”. Observó que sus jugadores se vieron disminuidos por el encuentro a media semana y más porque el viaje de regreso a la ciudad de México fue un tanto largo. “Casi diez horas de Kansas City y la recuperación de los muchachos fue poca”.
Con el resultado de ayer en Querétaro, las Aguilas cayeron al tercer peldaño del Grupo Dos, por debajo de Morelia y Monterrey. “La situaci¢n que vivimos en el grupo es muy complicada y sí nos hubiera gustado irnos con una victoria, estamos ahí y falta mucho camino por recorrer”, señaló Chucho a los medios.
Por último, al técnico le dio gusto jugar como en casa en patio ajeno, porque el Estadio La Corregidora se llenó por mayoría azulcrema. “En todo el país siguen al equipo y fue muy bonito ver el estadio lleno”, dijo orgulloso el técnico americanista.
Dato
Es la primera vez en el Apertura 2009 que el América se va sin reflejarse en el marcador. El equipo de Coapa es la mejor ofensiva del torneo con 21 anotaciones.
América 0 - 0 Querétaro
Fuente: laaficion.milenio.com


